Cine erótico: Lucía y el sexo. Si bien Lucía y el sexo está clasificada como una película dramática, no es menos cierto que el director de la misma, Julio Medem, usa el sexo explícito con libertad, buscando que el espectador tenga una visión más clara del pensamiento de la protagonista.
El argumento arranca con Lucía, interpretada por Paz Vega, una joven camarera de un restaurante de Madrid que busca la paz en la isla mediterránea de Formentera. Mientras se encuentra allí, Lucía recuerda lo vivido con su novio, Lorenzo (Tristán Ulloa), un escritor que, al parecer, ultima una novela similar a lo que está ocurriendo. Lorenzo desapareció una noche, tras seis años de convivencia con Lucía.
Ahora, la joven busca la tranquilidad en Formentera, donde conocerá a Elena, interpretada por la actriz y cantante Nawja Nimri, quien le descubrirá lo poderoso que resulta el sexo para dominar tu destino.
El sexo como catarsis
La libertad de la que hace gala Medem al poner el sexo “sobre la mesa”, sin tapujos, totalmente libre, está relacionada con la catarsis emocional de sus personajes. La parte más física del amor se filma en esta película con roces, caricias y sexo explícito. Una película fascinante que entrar de lleno en el mundo de las emociones y el sexo.